LA COMPOSICIÓN EN PINTURA.

Por Sonia García

En muchas ocasiones nos encontramos delante de una obra y podemos percibir claramente el equilibrio y armonía de las formas creando conjuntos impecables visualmente. Pensamos que el color es acertado, el conjunto de los elementos armonioso y el tamaño el perfecto para mostrar la intención del artista. Todo esto se consigue con la composición.

Por lo tanto, podemos definir composición como el proceso de ordenación de los elementos en una obra para crear en ella coherencia formal y equilibrio. Existen muchos factores, esquemas y leyes compositivas, nos vamos a centrar aquí en los más utilizados con la intención de conocerlos y aplicarlos para que nos ayuden a tomar las mejores decisiones en nuestras obras.

Como casi todo en el arte, el tema es muy subjetivo y el conocimiento de las leyes compositivas no debe ser algo que limite nuestra creatividad, más bien se trata de “aprender a construir para deconstruir”. Aprendamos la técnica para después decidir como la aplicamos y, sobre todo, aprendamos a mirar las obras de arte para conocer mejor las intenciones del autor y las técnicas que ha utilizado para ello.

ESQUEMAS COMPOSITIVOS

Son las líneas o planos imaginarios esenciales en los que se organizan los elementos de la obra. Estos se sitúan en función del peso visual o importancia de unos sobre otros, el recorrido visual con el que pretendemos encontrar equilibrio y la dirección de las líneas o planos.  El esquema se desarrolla planteando cuáles serán las zonas de máximo interés en la composición.

En cuanto al peso visual, debemos tener en cuenta varios factores:

1. La elección de los colores y su temperatura es determinante. Los utilizamos para atraer la mirada del espectador a los puntos que nos interesan, por lo tanto, hay que saber que:

  • Los colores claros pesan más si el fondo es oscuro,
  • Los cálidos pesan más que los fríos,
  • Los saturados pesan más que las transparencias,
  • Los contrastes pesan más que las sutilezas.

2. Las zonas de atracción relacionadas con el peso también tienen sus particularidades. Algunos puntos de mayor atracción son:

  • La parte más baja de la obra,
  • La diagonal que empieza arriba a la izquierda,
  • Las zonas más luminosas,
  • Las formas grandes,
  • Los elementos aislados.

¿Dónde crees que recae el peso visual de la bailarina de Degas?. Fácil, ¿verdad?.

Bailarina. Edgar Degas

Por supuesto, el tamaño (desde miniatura a gran instalación), la forma de la obra (circular, vertical, horizontal,..) y el tipo de encuadre (plano general, medio, primer plano, detalle,…) también son decisivos a la hora de componer. Como siempre, dependerá del mensaje que quiera transmitir el autor o el propósito del mismo.

Con respecto a las líneas de fuerza en los esquemas compositivos, se organizan en función de la disposición que queramos de los elementos. Al pensar en la colocación imaginaria de nuestras líneas de fuerza debemos relacionarlas siempre con todos los puntos comentados antes sobre el peso visual para conseguir el perfecto equilibrio compositivo. Las líneas pueden ser diagonales, curvas, en espiral, cruzadas,… Las más comunes son:

Veamos algunos ejemplos:

La tasadora de perlas de Vermeer. Forma L.

The Travelling Companions. Augustus Egg. Forma simétrica

Madonna del jilguero. Rafael Sanzio. Forma triangular

Al observar estas obras nos damos cuenta también de la importancia de las zonas “vacías” para crear el equilibrio en el conjunto. No olvidemos esas partes tan importantes para crear un efecto visual armonioso.

LEYES COMPOSITIVAS

Las leyes compositivas han ido variando con el tiempo, cada momento artístico en la historia ha tenido sus características y en temas compositivos no iba a ser menos. En la Antigüedad no se permitía salirse de las normas académicas establecidas, aunque tenemos ejemplos de ruptura de las reglas con composiciones abiertas que han pasado a la historia como grandes obras de arte, como la Lamentación sobre el Cristo muerto de Mantegna.

Actualmente, las leyes compositivas son más flexibles en función de la creatividad del artista. En cualquier caso, es importante conocerlas para identificarlas y aplicarlas si llegara el caso. Veamos algunos ejemplos de leyes compositivas y obras representativas en las que se han aplicado:

Balanza.

Se colocan dos figuras similares a la misma distancia del centro de la obra donde se sitúa el punto de atención principal. Es muy similar a la simetría axial, pero exige que haya un elemento que sea el foco de atención para situar los pesos a los lados.

Maesta di Oggnisanti. Giotto.

Simetría Radial y Axial.

La simetría axial consiste en situar dos figuras o elementos simétricamente en torno a un eje imaginario que puede ser horizontal o vertical. Estos elementos deben tener un peso visual similar para crear el efecto deseado. Es un tipo de composición muy sencilla que suele dar un resultado demasiado estático.

Mujer delante de un espejo. Pablo Picasso.

En la simetría radial existen unos ejes invisibles que pasan por un punto central. Es más frecuente en la pintura arquitectónica como en cúpulas que en soportes pictóricos.

Compensación de masas.

Con esta ley se pretende un equilibrio de los pesos visuales a través del color, tamaño y posición de las formas. El centro de atención debe desplazarse del centro del cuadro y compensar este desequilibrio con otras figuras más pequeñas de foco secundario. Es una de las composiciones más estéticamente armoniosa y dinámica.

El Temerario remolcado. Turner.

Sección áurea.

Considerada la Divina Proporción en el mundo clásico, es una fórmula matemática que permite dividir un todo en partes proporcionales.  Parte de la sucesión de Fibonacci en la que la suma de dos números consecutivos da el siguiente número y así hasta el infinito. La división entre cada pareja de números seguidos siempre se acerca al número áureo, el 1,618034. Hace referencia directa a las proporciones exactas del crecimiento en la naturaleza.

En pintura se utiliza para dividir el soporte según el tema a tratar y crear las proporciones adecuadas entre los elementos para crear cadencia o melodía entre ellos.

La Gioconda. Leonardo da Vinci.

También podríamos hablar de equilibrio por contrapeso, ritmo y volúmenes, composiciones abiertas y cerradas, y tantas y tantas apreciaciones sobre la composición pero como dice Coque Bayón en su fantástico artículo sobre los blancos en la pintura, “eso será otra historia”.

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Imágenes: Biografías y Vidas, Researchgate, Wikicommons, Museo del Prado, Cultura Inquieta.

 

 

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