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Artemiranda LAB. Curso de pintura de paisaje: Luz y Materia por Isidoro Moreno López

En este curso de fin de semana trabajaremos el espacio, no solo en su entidad física, sino intelectual puesto que es uno de los elementos expresivos con los que el arte ha contado en todos los tiempos. Inspirado en la obra de López Chuhurra “Estética de los elementos plásticos” profundizaremos en la pintura, desentrañando y ensamblando sus diversos elementos –materia, forma, espacio, línea, luz, color, perspectiva y composición–.

La lucha, la desesperación, la angustia –el artista es siempre un ser angustiado en mayor no menor grado– operan con ese constante “buscar y encontrar” una forma que reciba toda su forma expresiva. Desde el punto de vista del artista, éste será en rigor el problema fundamental de la creación.

El artista necesita estructurar paso a paso la imagen que busca, y la pincelada es él en la forma de esa búsqueda y encuentro con la verdad que le preocupa. Por eso la pincelada es importante, porque descubre y muestra al artista en el proceso mismo de la creación; porque la creación es siempre proceso, nunca resultado final. Es intencionalidad en acto, nunca intencionalidad cumplida. Es el hacer mismo del arte. La materia de la pincelada es la materia de la intencionalidad, vale decir el cumplimiento del acto creador en el devenir de la misma creación. Pincelada y materia son inseparables, porque una es el barro de la creación, y la otra es el modo de trabajar ese barro para lograr la imagen deseada. En el encuentro, barro y acción silencian sus voces para que hable la obra realizada. Pero permanecen inalterables para alimentar la existencia de una cosa nueva que aparece: una pintura, la obra de arte.

El trabajo por planos, grandes, pequeños, rotos, delimitados; la línea, vibrada y abierta que al interrumpir su recorrido hace que el espacio entre en la imagen o firme y continuada que diferencia estructuras y clarifica escenas; las zonas de luz y las de no-luz que componen los espacios, como proponía Vasarely, para dinamizar la superficie pintada. Elementos todos que configuran nuestra obra, no podemos prescindir de ninguno de ellos, no podemos dejarnos llevar por la inmediatez, los resultados…

“Ver en planos” significa reorganizar todas las estructuras naturales, para que se acomoden a un esquema donde funciona y gobierna ese elemento. La visión nueva, distinta y sorpresiva, interesará a la superficie de la tela donde el modelo, “visto en planos” estará un poco más cerca de la verdad física que es el soporte pictórico.

El que se confunde es el que sigue arquetipos, recetas y métodos preconcebidos. Nunca yerra el que con arrojo se enfrenta a las dificultades y en pintura, siempre se aprende.

Mi intención no es infundir una única manera sino potenciar el método personal de cada pintor, guiarle, aconsejarle y mejorar sus habilidades. Es por eso que se pueden emplear aquellos materiales con los que cada uno esté más familiarizado, óleo, acrílico, collage. Todos poseen virtudes y defectos e intentar su unión, fusión sería uno de mis grandes objetivos. Saber utilizar todos los recursos a nuestra disposición para crear obras dinámicas, interesantes, llenas de detalles, silencios, ruidos, arabescos, adornos, matices, manchas planas… mediante la utilización de diferentes materiales plásticos.

Un pintor puede identificarse con una manera de hacer o estilo pictórico como siempre se ha dicho. Soy un pintor que no le gusta definirse, cada tema, cada día sentimos diferente y así debe de transmitirse en nuestras obras, según siempre mi humilde punto de vista. No se puede pintar igual una tormenta en el mar que un campo castellano, el invierno que el verano. No sé quién decía que ningún beso es igual a otro, pues bien, yo creo que ninguna pintura debe ser igual que otra, aunque conserve nuestros grafismos y maneras.

A través de una serie de fotografías quiero mostrar el trabajo de investigación y análisis que debe llevar una obra pictórica. Mediante una serie de apuntes con diferentes materiales (lápices, ceras, óleo…) y con diferentes intenciones, esquemáticos, sistéticos o analíticos, vamos descubriendo formas, movimientos, estudiando la composición y sus posibilidades para poder comprender y leer lo que estamos viendo y luego trasladarlo a la obra “final” con los procedimientos, técnica o estilo que cada uno maneje.

Un apunte puede ser una gran obra y puede no serlo, de lo que si estoy seguro es de su necesidad. Puede mejorar a la obra “final” o acabar destruida, pero esa es la finalidad en sí. Hacer, hacer y hacer para descubrir.

Precio: 150€. Plazas limitadas.

 

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